Continuando con la búsqueda de gadgets que han traspasado la pequeña pantalla, el otro día me tope con: “Las autenticas rosquillas de Homer Simpson, recién importadas desde Springfield, para sorpresa y deleite de todos sus fans”.


Parece que Bimbo es quien se ha decidido a comercializar este producto. Y suponemos que con éxito, porque cualquier cosa de los Simpson, termina al final por convertirse en rentabilidad asegurada.

Ahora me permitiréis ponerme en el papel de Homer, y previo sonido gutural (aagghh), seguido de babas, le pegaré un bocado a la rosquilla (ñam ñam)  jejeje.


Tengo que decir, que es como comer un bony, tigreton o una pantera rosa. Por tanto, seguro que a los niños les encantará.

Y para terminar, no podia faltar la rosquilla, acompañada de la Duff que encontré hace unos días jejeje…

Hacen buena pareja ¿no?