Hace unos meses os explicaba como mi pobre portátil había muerto en combate por culpa del despiste de una servidora… Pues bien, como el ave fénix a resurgido de las cenizas gracias a la inestimable ayuda de Javier de Cosas que Pasan, que desinteresadamente le echó un ojo  y me cambió el LCD por uno nuevecito comprado en USA.

Aquí podéis ver como quedó el anterior LCD… Puestos a romper, hacerlo con arte ¿no?

Y nada, que estoy muy feliz y contenta :-)